SONETO SIN NOMBRE
Aquélla fue la hora indefinible
del unitario amor que no se nombra.
La hora en que se traduce lo invisible
y se hace realidad toda la sombra.
La hora sin breve tiempo circunscrito,
sin ceñidos espacios limitados,
en que alcanza a rozar el infinito
nuestra pleamar de oleajes desbordados.
No fuimos Tú ni Yo. Fuimos un mundo de música sin forma ni sonidos:
un mundo en plenitud, nuevo y profundo, sin espacio, sin tiempo, sin lindero,
más que todos los mundos verdadero
en la unidad del éxtasis mecidos.
LBV
POEMAS EN TRES TIEMPOS/ SONETARIO DEL AMOR SIN ORILLAS/SONETO SIN NOMBRE.

